lunes, 27 de febrero de 2012

Una expresión sin rostro

Una expresión, sutil, deja trazas de un mañana que se disipa.
Es más que una turbia tristeza que asoma apenas, más no deja dudas.
Fin de una época…, nunca la vi de talla perenne.
Anticipé falsos cimientos, desmoronamientos, fragilidad, vacío.

Pero el hueco no es nada, porque nunca contuvo la esencia.

Sabía de su límite, de un perfil sin rostro, de líneas en titubeo.
Sí, la esquiva expresión de no pertenencia.
Y de modo irónico, lo hirsuto asoma para dejar en claro, el cero, la nada.

Símbolos entrecruzados: un viento que sopla; la llanura del encanto.
En medio, días perdidos se estancan y crean un promontorio.
Es la idea menos creíble de una forma que no tiene aristas.
Sin embargo, está ahí difuminada, estorbando.
Inútil, yerta; ni siquiera una pesadilla.

Sí, es de mañana, pero la noche no deja de terminar.
La tarde tampoco dirá nada hasta que la luz advierta que por fin claudicó.

Se borró el estorbo; el viento sirvió de ancla en el paisaje.
Y lo agreste evidenció soledad pura que limpia el alma.
El alma sí cabe en la soledad; el vacío y la duda contrarían.
La soledad te llena, incluso es vida.

Para un rostro hirsuto que expresa que no tienes nada.
Siendo tú, ya tienes de dónde agarrarte.

Un mañana que se disipa, queda pasando de lado, está yéndose.

Chihuahua, Chih.; febrero 27, 2012.

jueves, 2 de febrero de 2012

Me balanceo

Es la línea sinuosa por la que balanceo mis pasos.
Haciendo giros cada que debo, y me sostengo
ante unos labios —ya de frente me hacen firme.
Y avanzo, más no siempre aclaran mi destino.
Sus ojos, su caminar y aroma indican cuánto
por esos giros pierdo rumbo, y el precipicio…
Objeto soy, me desarma sin hablar.
La veo y callo, me marca la línea de sus labios.
Creo anticipar qué viene luego.
Trastabillo, derrapo casi a su lado.
Pero algo me sostiene.
Su sonrisa clara, irónica en un dejo,
limpia sin recovecos, firme.
Como palabras que sólo una vez se dicen.
Ahí está ese brillo de primavera.
Me empuja sabiendo que llegar,
no cuenta;
está entendido.
Sus labios pueden no decir,
aunque sabemos
está de frente y me encamino.

Febrero 2, 2012.
Chihuahua, Chih., MÉXICO.
Luis Mendoza Lara.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Fin de temporada

Bien:
Ni siquiera es 1985, menos 1984
Ni Orwell, menos el ex Beatle
Pero ‘mexican’ speaks
Noche Vieja te aguarda
Los sabores te absuelven de una muerte que no me corresponde
Los locos y otros desquician mi ciudad
Que ni siquiera es mía
Pero McCartney se atreve
Y eso que ya Václav zarpó
Mi chica me escuchó
...la quiere
¡La amo!
Y se la daré, sin reticencias
Malvado no soy
Vivo de un sueño cuando acaso tenías cero años
México era más que ese deseo
Niño y todo te seguía, eras mi guía
Y regresé al confín de los sabores
Para festejarte toda, completa y abierta
Que este nuevo amanecer, la tengas
Soy esa historia no tan antigua
Una idea en algún frenesí
Irlanda y su cerveza
Y mi Guadalupe ‘mexicain’
Y tú la que departe
Y el orbe reconoce
Estamos a tiempo
Vive para el 22

Chihuahua, diciembre 29, 2011.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Posada ACARACHI: Tarde maravillosa y noche de plenitud

Persiste el dulce sonido de tu música y tus bellos movimientos, envuelto mi encanto en la magia de La Santa Rosalía, mujer que estás bordando un camino en la tarde maravillosa para una noche de plenitud... Cuánto es posible transitar en tus palabras que fueron acogidas, y están ahí degustando los dones de Dios, esas otras damas camarguenses, ese vino y la dulzura de nuestros padres reflejados ya en nietos que no dejan de sonreír. Te has ganado la aceptación, el calor y los abrazos que te prodigan. Te mereces esta fiesta que de nuevo repite la suave cadencia entre los ríos de una tierra pródiga que tus amigos, no sólo camarguenses, disfrutan. Ahí está Don Abelardo Aguirre y sus hijos y nietos, la familia Torres Simental —mi amigo el doctor—, el gran Valentín y Chela, por supuesto Pilo Ortega, David Castellanos, los Rubio y Ortega, los Chávez Saldaña [por favor ‘paisa’: no me corrijas: luego reconoceré todos los nombres, como el del profe “La Cuchilla” y tantos más... Tiempo habrá.].
Decía, te evoco siempre en ocasión de “La Santa Rosalía”, porque la mujer tiene más, da más, enfrenta más, es más valiente y generosa, porque si no fuese así, cómo “El Grupo Soul” habría de verterse en ese ánimo de talento y entrega, como en su caso “El Pato” lo ha demostrado, y recuerdos tenemos de esos portentos de tardes y noches con música que sí sabe. Somos de Camargo; y hoy por hoy, tú su expresión precisa aquí en Chihuahua, mi pecosita.

En ocasión de la posada de ACARACHI, sábado 17 de diciembre 2011.
 Presidenta: Ing. Diana Eugenia Muñoz Juárez.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Letras y números

“Soportar pruebas de fuerza, fuerza interior para tolerar dificultades. Trabajo y concentración con base en la energía; exigirse y llegar al límite. Restringir el foco de energías y apuntar al centro del blanco. Trabajar inusualmente duro y extremadamente hacia lo productivo.”
No son mis letras, pero sí me corresponden. Estoy harto del ‘ralentí’ y la medianía. Ver cómo se quejan de quien desconoce alcances..., y un individuo [un tipo] con su potestad desgraciando al país.
¿Acaso falta vergüenza?, ¿honor? De veras, ¿por qué tanta mediocridad?
¿Por qué la traición? De veras, ¿creen que todo el mundo es lento? ¿Acaso, las luces no se dan por doquier?
Estoy con la juventud; el resto me tiene sin cuidado. El problema es que éstos se disipan al garete, y el que debiera procurarlos [decentemente] —si la tuviera—, “le ha valido Wilson”.
Le pido a “la esencia” que se corra conmigo, pero números y letras no le alcanzan.
¡Joder!
Ser críptico es para ironizar y darle oportunidad a quien se le ocurra, encontrar campos de atención, y que se despierte. Exijo demasiado. Letras y números los tienen en su cabeza, pero congelados. Quinientos años después es claro que sabrán... ahí estaban. Pero ya inermes.

Chihuahua, Chih., diciembre 10, 2011.

domingo, 4 de diciembre de 2011

—Ya párale, implora.

—Ya párale, implora.
 La bestia absorta —como si pensara—, en lo suyo está. Siquiera rumiará en ‘Capri, tu amor’, más no es posible estar en ésas, porque las otras son la redondeces frente a él, aquí en el desierto, miles alejado. Le vale: lo suyo son los olores, eso que le llega y enloquece. Noche tuvo de sobra y yardas corrieron al trote de entradas y salidas; las ideas nada que ver al día después cuando repara: su valor no está en entredicho. Camargo airoso.
—Ya déjame respirar...
La bestia calla, pero piensa. Lo suyo está allá aparte del sabor, y cree; cree saber, estar en lo cierto; error, tras error. Qué más le queda. Es una sensación que le entrega para no morir inútil, esa bestia que tiene por fin respuesta. “Ya párale...”

Chihuahua, Chih. [Primera vez que la cito], diciembre 4, 2011.

martes, 22 de noviembre de 2011

La ‘pecosita’ de La Santa Rosalía

Las diferencias son la base de los encuentros. Fácil y anodino lo que fluye sin reparos. Sólo construimos cuando te vez en un espejo donde, desdibujado, emprendes un camino que aún no se ha transitado. Sin esas salvedades, no hubiera recuperado a 'La Santa Rosalía', de la cual tú eres su expresión, y yo un simple testigo...
Así puede dar por terminada aquella novela que, como Don Luis Cardoza y Aragón decidió llamar “de caballerías”, no en su rutilante Guatemala, las líneas de tu mano, obligado me veo a guardar silencio, pues tampoco corresponde apropiarme de una frase inmortal hispanoamericana, que ya tantas deudas tengo. Más vivir la intensidad con jóvenes camarguenses, y sentir esta vida que ya no me era para mis tiempos y salidas en falso, fue más un recordatorio de la suerte que aún puedes gozar y te es dada.
Fácil —de nuevo esta palabra—, llegar de lejos y decir, estas son las letras que valen; las llevo a cuestas; he vivido y muerto por culpa de sus sonidos sin la inmortalidad —de nuevo, esta palabra— que carece de sustento, pero estoy aquí porque una chamaca enjundiosa, vital, regañona e incomprensible —como toda mujer..., pero ella, única—, me capturó, y ese individuo ajeno se volvió parte de un escenario al cual habrá de aportarle una pizca, y recupere la ‘nacionalidad’ que por despecho un día dejó detrás en caminos de caballería, a tropel, mundano, absuelto en las inmensidades de lo que ya nada cuenta, si los años no son recuperados... Tarea abismal.
“Las diferencias”..., como si no supiera de ellas, que a esta hora ya de madrugada me tienen entretenido, más preocupado, pero muy ocupado para dejarlas en claro: no cuentan; sólo valen; son para reconocer que estás en el lugar que en mi carencia de visión no me di para verte, aunque mis letras hoy te busquen y tal vez un día estén en tu memoria de niña caprichosa o mujer intensa, según sea tu ánimo que tanto me distrae.

Santa Rosalía de Camargo. Noviembre 21, 2011.